BRUXISMO

En una serie de publicaciones recientes, investigadores orofaciales han debatido la cuestión de cómo debería definirse el bruxismo, con el fin de obtener un diagnóstico preciso y una investigación clínica confiable. La definición en consenso concluye que el bruxismo es: “una actividad repetitiva de los músculos de la mandíbula que se caracteriza por apretar o rechinar de los dientes y/o arrastramiento o empuje de la mandíbula”. Puede ocurrir durante el sueño (bruxismo del sueño) o cuando la persona está despierta (bruxismo de vigilia), presentando así dos manifestaciones circadianas posibles, bien diferenciadas.

La salud bucal es un componente fundamental de la salud general, y se define como “bienestar físico, psicológico y social en relación con el estado dental, así como su vinculación con tejidos duros y blandos de la cavidad bucal”. La salud de la cavidad bucal es esencial en funciones tan vitales como la alimentación, la comunicación y relaciones afectivas; además de su correlación con aspectos de carácter fisiológico, psicológico y social.

objetivo

El objetivo principal de este post es aplicar los conocimientos adquiridos acerca de la valoración, diagnóstico y tratamiento del bruxismo desde el punto de vista fisioterapéutico, confeccionado en base a la bibliografía actual.

valoración

  • Inspección:
  1.  Biotipo facial
  2. Estado de la dentición
  3. Oclusión dental
  • Estudio de la dinámica abertura – cierre de la boca, diducción izquierda -diducción derecha y protusión
  • Inspección estática cervical
  • Inspección dinámica cervical
  • Palpación:
  1. Pinzado rodado en dermatomas
  2. Palpación cóndilos
  3. Membrana sinovial
  4. PGM activos
  • Testing muscular
  • Movilidad articular
  • Eje psicológico
Tratamiento
Es necesario destacar que, de acuerdo con los estudios actuales, se ha llegado a la integración de algunas conclusiones congruentes con las evidencias encontradas; por lo que se propone que el manejo del bruxismo sea interdisciplinario, teniendo en cuenta como bases decisorias que su origen puede ser multifactorial; ya que puede tener perfiles neuronales, psicológicos, psiquiátricos o farmacológicos, de manera independiente o en combinación y que por cambios neuronales el órgano susceptible es el músculo. Queda entendido que secundariamente, de manera agregada, la condición oclusal puede agravar la disfunción neuromuscular, pero no provocarla, y que los dientes son los órganos dañados, pero no la causa del bruxismo.

 

El tratamiento será multidisciplinar:

  • Odontólogo: Férula de descarga tipo Michigan. Según el DR. Mario Castañeda y la Dra. Ruth Ramón «estas férulas oclusales reducen síntomas y signos de los TTM al alterar el estado oclusal habitual del paciente. También mejoran la 11 posición condílea al aumentar la dimensión vertical de este y proporcionan de manera temporal una situación oclusal que permite a las articulaciones adoptar una posición más estable desde el punto de vista ortopédico. Por otra parte, ayudan a establecer en el paciente un estado oclusal óptimo que reorganiza la actividad refleja neuromuscular; reducen la actividad muscular anormal, a la vez que protegen las estructuras dentarias y de sostén de fuerzas anormales que pueden desgastarlas y /o alterarlas”.
  • Fisioterapeuta:
  1. Masoterapia: Deslizamientos superficiales, masaje transverso profundo, amasamiento, compresión isquémica.
  2. Estiramientos: Trapecio superior, ECOM, espinales, maseteros, temporales, pterigoideos internos y digástrico.
  3. Ejercicios para corregir la desviación lateral de la mándibula en caso de que hubiera.
  4. Ejercicio isocinético de los depresores
  5. Respiraciones diafragmáticas
  6. Disminución de la actividad masticatoria: Suprimir la ingesta de chicles, frutos secos, comerse la uñas…
  7. Biofeedback

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.