Una cicatriz no siempre da problemas. Muchas evolucionan bien y no necesitan ningún tratamiento específico. Sin embargo, en algunos casos pueden aparecer tirantez, sensibilidad, picor, dolor, pérdida de movilidad o sensación de adherencia en la zona intervenida.
Esto puede ocurrir después de una cirugía, traumatismo, cesárea u otro procedimiento que haya generado una lesión en los tejidos.
En Benedicto Fisioterapia valoramos cicatrices cuando realmente están interfiriendo en el movimiento, la sensibilidad o las actividades habituales del paciente.
¿Cuándo puede ser útil tratar una cicatriz?
No trabajamos una cicatriz simplemente porque sea visible.
Lo que nos interesa es saber si está provocando algún problema funcional.
Por ejemplo, una cicatriz puede generar molestias al mover una articulación, sensación de tirantez al estirar la zona o hipersensibilidad al contacto con la ropa.
También puede existir menor movilidad entre las diferentes capas de tejido.
¿Qué son las adherencias?
Durante la cicatrización se forma nuevo tejido para reparar la zona lesionada.
En algunas personas ese tejido puede presentar menor movilidad respecto a las capas que lo rodean, generando sensación de rigidez o adherencia.
Esto no significa que haya que “romper” una cicatriz mediante tratamientos agresivos. El objetivo es favorecer progresivamente la movilidad del tejido y mejorar la tolerancia al movimiento y al contacto.
¿Cómo valoramos una cicatriz?
Antes de empezar cualquier tratamiento observamos:
- Estado de la piel.
- Movilidad del tejido.
- Sensibilidad.
- Dolor o molestias.
- Relación de la cicatriz con el movimiento.
- Tiempo transcurrido desde la cirugía o lesión.
También comprobamos que la cicatriz esté correctamente cerrada y que no existan signos que requieran valoración médica.
¿Cómo puede ayudar la fisioterapia?
Dependiendo del caso podemos utilizar técnicas manuales suaves, movilización progresiva del tejido, trabajo de sensibilidad y ejercicios dirigidos a recuperar movimiento.
Cuando la cicatriz está relacionada con una cirugía ortopédica, también trabajamos la movilidad y fuerza de la zona afectada.
Por ejemplo, después de una cirugía de rodilla o cadera no tiene sentido tratar únicamente la cicatriz si el paciente sigue teniendo pérdida de fuerza o movilidad.
¿Cuándo empezar a trabajar una cicatriz?
El momento depende del tipo de cirugía y de la evolución de la herida.
No debemos realizar técnicas sobre una cicatriz que no esté correctamente cerrada o que presente signos de infección.
Una vez que la cicatrización inicial es adecuada, podemos comenzar progresivamente según las indicaciones médicas y las características del tejido.
¿Qué pasa si la cicatriz está muy sensible?
Algunas personas presentan hipersensibilidad, hormigueo o molestias incluso con un contacto ligero.
En estos casos puede ser útil realizar un proceso progresivo de desensibilización utilizando diferentes estímulos y aumentando poco a poco la tolerancia.
El tratamiento debe ser gradual y adaptado a la respuesta de cada persona.
Tratamiento de cicatriz en Zaragoza
Si tienes una cicatriz que provoca dolor, tirantez, sensibilidad o limitación de movimiento, en Benedicto Fisioterapia podemos valorar si existe una alteración funcional que pueda beneficiarse de fisioterapia.
Nuestro objetivo es mejorar la movilidad del tejido, reducir las molestias y ayudarte a recuperar progresivamente el movimiento normal de la zona.

